viernes, 23 de diciembre de 2016

CAUSAS Y SÍNTOMAS OSTEOPOROSIS

CAUSAS
La osteoporosis es el tipo más común dentro de las enfermedad óseas. Con su aparición, las probabilidades de fracturas óseas aumentan considerablemente. Las mujeres son el grupo de riesgo más vulnerable; de hecho, la mitad de todas las mujeres de la tercera edad sufrirá alguna rotura de cadera vértebras a lo largo de su vida. Aquellas de raza blanca tienen más probabilidades de presentar pérdida ósea.

El origen de esta enfermedad debe buscarse en los factores que influyen en el desarrollo y calidad de hueso. El riesgo de padecer osteoporosis se determinará por el nivel máximo óseo de la edad adulta y el descenso con la vejez. Además del envejecimiento, intervienen factores genéticos y hereditarios.

Por otra parte, la desnutrición o una mala alimentación baja en calcio y vitamina D, el tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo y algunos fármacos pueden favorecer a la aparición de la osteoporosis. En las mujeres, la menopausia es una de las causas más influyentes debido a que la afuncionalidad ovárica aumenta la reabsorción ósea. En hombres la disminución de testosterona con la edad contribuye al desarrollo osteoporótico. Por último, entre otras circunstancias influyentes se incluye el estar durante un largo periodo de tiempo postrado en cama, la amenorrea o por ejemplo, tener afecciones que provocan una inflamación corporal.

SÍNTOMAS
Durante años se ha conocido a la osteoporosis bajo la denominación de la epidemia silenciosa porque esta patología no produce síntomas en etapas iniciales. El dolor aparece con la fractura. Las más comunes en esta patología son las del fémur proximal, húmero o antebrazo distal o vertebrales.
  • Fractura vertebral. En estos casos el paciente experimenta un dolor agudo e intenso que aparece con la práctica de esfuerzos leves o ligeros traumatismos. Además, el sujeto tendrá una contractura que le incapacitará a la hora de realización de movimientos de flexión y/o rotación de la columna. La crisis suele durar de dos a tres semanas y la intensidad del dolor irá disminuyendo de forma progresiva en los tres meses siguientes; la remisión puede ser total o parcial. Muchas de las roturas vertebrales suelen pasar desapercibidas por asintomatía. Cuando esto se produce no se frena la pérdida de masa ósea y existe incapacidad para reducir riesgos derivados. Otros síntomas de este tipo de fractura es la presencia de un dolor sordo, profundo a la vez que localizado en el lugar de las fosas ilíacas. Esto se debe al roce entre la arcada costal y pelvis. Esto es útil a la hora de descartar exploraciones para el diagnóstico de cualquier enfermedad de origen intestinal o renal.
  • Fractura de cadera. En este apartado se incluyen todas las fracturas que van desde la cabeza del fémur hasta aproximadamente 5 cm del trocánter menor. Los especialistas consideran que las fracturas de cadera son indicativas de osteoporosis cuando se producen tras un traumatismo de baja energía, como una caída repentina en bipedestación. Dentro de este tipo de roturas óseas existen dos tipos con clínica diferente:
    • En el caso de las intracapsulares (fracturas del cuello femoral, cervicales, transcervicales o línea media). Si no existe desplazamiento de la misma, el paciente afectado presenta un dolor moderado a nivel inguinal. Presentan movimientos limitados. Por el contrario, si la fractura intracapsular está desplazada tendrá un dolor intenso e impotencia funcional.
    • El otro tipo posible de rotura de cadera es la extracapsular (fracturas pertrocantéreas, trocantéreas y el macizo trocantéreo). En ellas el paciente sufrirá un dolor muy intenso en el área de la cadera, así como impotencia funcional absoluta del miembro inferior.
  • Fractura de antebrazo distal. abarca roturas de la extremidad distal del radio. Estos casos relacionados con la osteoporosis se asocian a una densidad mineral ósea muy baja y a la presencia de un traumatismo de baja intensidad. Debe sospecharse, si tras la caída el afectado siente dolor en la muñeca unido a la impotencia funcional.

DIAGNÓSTICO OSTEOPOROSIS

La principal complicación de este diagnóstico es que normalmente la osteoporosis es asintomática hasta que se fractura algún hueso, por lo que es importante sospechar en personas con factores de riesgo.



HISTORIA CLÍNICA y EXPLORACIÓN FÍSICA

El objetivo será obtener información sobre los factores de riesgo que mencionamos antes. También observaremos si el paciente sufre dolor dorsal o lumbar, o un cambio en las características del dolor que ya sufría. La disminución de su altura o la cifosis son también signos de la osteoporosis, pero aparecen de forma tardía.


RADIOGRAFÍA

Haremos una radiografía de la vista antero-posterior y lateral de la columna dorsal y lumbar. Nos será de utilidad para localizar fracturas y medir la altura de las vértebras (para valorar un posible caso de aplastamiento). Su principal limitación es que no determina la masa ósea, a no ser que su pérdida sea muy importante (mayor de 30%).
Aquí tenemos dos ejemplos de radiografías de pacientes con osteoporosis. Podemos observar huesos menos densos que los normales, más "transparentes", pero ello se revela cuando la enfermedad ya se encuentra en un estadío avanzado.






ANÁLISIS DE LABORATORIO

Lo más importante será determinar la presencia de la fosfatasa alcalina en la sangre, la cual aumenta considerablemente cuando se produce una fractura con osteoporosis. También nos será útil medir la concentración de fósforo y calcio en sangre y orina, así como de las hormonas tiroideas y de la vitamina D. Por último, realizaremos las pruebas pertinentes para determinar la función hepática y renal.


DENSITOMETRÍA

Consiste en determinar la masa ósea del paciente mediante el empleo de rayos X en bajas dosis. Como referencia emplearemos la media de la densidad mineral ósea ( DMO, concentración de minerales presentes en una porción de hueso) de una mujer adulta, joven y sana. La diferencia entre esta referencia y el paciente en cuestión se mide en desviaciones estándar (DS).

  • Paciente normal: DMO mayor a -1 DS.
  • Paciente con osteopenia: DMO entre -1 y -2,5 DS.
  • Paciente con osteoporosis: DMO menor que -2,5 DS.
  • Paciente con osteoporosis grave establecida: si se produce fractura por fragilidad y osteoporosis.


La densitometría es la prueba más útil actualmente en el diagnóstico de la osteoporosis, ya que además también mide el riesgo de fractura por fragilidad. Así, por cada nivel de descenso en la escala descrita, se duplica el riesgo con respecto a la normalidad.

TRATAMIENTO OSTEOPOROSIS

El objetivo del tratamiento es evitar la osteoporosis ya establecida, lo que se conoce como fractura osteoporótica, y en el caso de que ya exista, se trata de evitar una nueva.
Las medidas preventivas que se pueden adoptar a cualquier edad para prevenir la osteoporosis están encaminadas a alcanzar el máximo de masa ósea.




Para el tratamiento de esta patología tenemos una medidas no farmacológicas o preventivas y unas medidas farmacológicas.


  • Medidas no farmacológicas

  1. Dieta adecuada rica en calcio: el calcio se encuentra principalmente en la leche y derivados lácteos como el queso o el yogur. 
  2. Aporte de vitamina D: favorece la absorción del calcio y su incorporación al hueso.
  3. Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  4. No excederse con la cafeína: ya que esta tiene un efecto diurético que hace que la excreción de calcio a través de la orina sea más abundante de lo habitual.
  5. Ejercicio físico diario: esto aumenta la masa ósea y disminuye el riesgo de fracturas.
  • Medidas farmacológicas
El uso de fármacos está indicado en pacientes que tengan un mayor riesgo de presentar una fractura.
  1. Calcio y vitamina D: su uso está recomendado en personas ancianas con baja ingesta de estos elementos.
  2. Bifosfonatos: producen un descenso en la reabsorción ósea o destrucción del hueso.
  3. Raloxifeno: actúa sobre los receptores de los estrógenos. Disminuye la frecuencia de fracturas vertebrales.
  4. Terapia hormonal sustitutiva: este tratamiento esta indicado en algunas mujeres tras la menopausia cuando no toleran otros fármacos y además tienen síntomas importantes en relación con la pérdida de la menstruación. 
  5. Calcitonina: disminuye la aparición de nuevas fracturas. 
  6. Teripratida: es un fragmento de hormona paratiroidea que ayuda a la formación del hueso.
  7. Denosumab: es un anticuerpo monoclonal antirresortivo con un papel importante para evitar la fractura osteoporótica vertebral y de cadera.

jueves, 22 de diciembre de 2016

CIFOSIS

La cifosis es la curvatura de la columna que produce un arqueamiento o redondeo de la espalda, llevando a que se presente una postura jorobada o agachada. La columna presenta cuatro curvaturas fisiológicas : dos curvaturas dirigidas hacia afuera del cuerpo denominadas cifosis que están presentes en la columna dorsal y sacra, y dos curvaturas llamadas lordosis dirigidas hacia dentro del cuerpo y ubicadas en la región lumbar y cervical. La escoliosis (curvaturas hacia los lados) siempre se considera patológica anormal.
Las alteraciones de la columna vertebral se pueden dar en dos planos; el medial y el frontal. Dentro del plano frontal encontramos la escoliosis. Mientras que la cifosis y la lordosis son vistas desde un plano medial (lateral). Cuando la curva fisiológica se torna patológica se denomina hipercifosis.
Existen distintos tipos de cifosis que pueden afectar a los niños, cada uno de ellos con su propia causa:
•    La cifosis postural es el tipo más común de cifosis y es muy raro que cause problemas. Ocurre cuando los huesos y los músculos se desarrollan de una forma anormal durante el crecimiento, posiblemente por tener posturas inadecuadas o a no andar derecho. 
•    La enfermedad de Scheuermannes el que hace que las vértebras se vean como cuñas, en vez de como los rectángulos que deberían formar, cuando se miran de perfil en una radiografía. 
•    La cifosis congénita se presenta cuando la columna vertebral se desarrolla de forma anormal mientras el bebé está en el vientre materno. Es posible que se fusionen varias vértebras o que otros huesos de la columna se formen como no se deberían formar.

CAUSAS Y SÍNTOMAS CIFOSIS

CAUSAS
La cifosis puede manifestarse a cualquier edad, aunque raramente en el nacimiento.

El tipo de cifosis especial que se presenta en la adolescencia temprana se conoce como enfermedad de Scheuermann. Es causada por el apretamiento de vértebras consecutivas. En este caso, la causa se desconoce.

Ya en la edad adulta, la cifosis puede ser causada por diversos motivos:

  • Enfermedades degenerativas de columna
  • Fracturas a causa de osteoporosis por compresión
  • Degeneración en los discos intervertebrales
  • Traumatismos
  • Espondilolistesis
Entre las causas menos comunes, encontramos variedad de enfermedades endocrinas, trastornos en el tejido conectivo, infecciones, distrofia muscular, escoliosis, espina bífida, enfermedad ósea de Paget o incluso tumores.

En cuanto a los grupos de personas con un mayor riesgo de padecer cifosis encontramos a las adolescentes que adoptan habitualmente una mala postura o niños en edades de entre 10 a 15 años, con tendencia a cifosis de Scheuermann. Los adultos con osteoporosis tienen mayor riesgo de fracturas vertebrales o aquellos que sufran del síndrome de Marfan y demás enfermedades del tejido conectivo, tienen un riesgo elevado a la hora de sufrir de esta patología ósea.

SÍNTOMAS
Los casos con una cifosis leve no cursan ningún síntoma perceptible. En aquellos casos en los que si se manifiestan, los signos pueden incluir cualquiera de los que se mencionan en la lista posterior:
  • Disnea
  • Cansancio físico
  • Dolor de espalda leve
  • Rigidez en la columna
  • Apariencia redondeada en la zona dorsal
Si la cifosis se presenta en la columna torácica, puede dificultar la respiración y afectar al buen funcionamiento del miocardio.

Además, el signo más visual es una curvatura dorsal anormal y exagerada en la parte superior de la columna. Si dicha curva es de gravedad, se ejercería una excesiva presión sobre la médula espinal y derivar diversos problemas por compresión de nervios. Lo más habitual es causar debilidad en los miembros inferiores.



DIAGNÓSTICO CIFOSIS

Iniciaremos el diagnóstico una vez más con un examen físico. Mediremos la altura del paciente, y le pediremos que se doble hacia delante, para poder observar el trazado de su columna vertebral. Valoraremos la presencia de alguna irregularidad o deformidad en ella, ya que si el paciente con cifosis presenta un redondeo en la parte superior de la espalda más pronunciado.


Otro aspecto importante a valorar en esta exploración será el grado de afectación neurológica. Comprobaremos sus reflejos y fuerza muscular, golpeando las articulaciones afectadas con un martillo de reflejos, y obligando al paciente a mover el músculo a estudio oponiéndole resistencia.




PRUEBAS DE IMAGEN.

Estas dependerán de los signos y síntomas que presente el paciente. Entre ellas, destacan:

  • Rayos X: ayudarán a determinar una posible deformidad en las vértebras y el grado de curvatura de la columna vertebral, determinando así el tipo de cifosis.

  • Tomografía axial computarizada (TAC): si necesitamos obtener datos con más exactitud, realizaremos esta prueba. Nos proporcionará imágenes de cortes transversales de los órganos y estructuras del paciente. Aquí tenemos un ejemplo:

  • Resonancia magnética: si en las pruebas anteriores observamos alguna lesión sospechosa de ser tumoral o infecciosa, pasaremos a realizar esta prueba. Con ella obtendremos imágenes detalladas de las estructuras óseas y tejidos blandos del organismo del paciente.

PRUEBAS NERVIOSAS
Si el paciente presenta debilidad muscular, procederemos a realizar varias pruebas que nos ayudarán a determinar la afectación de los impulsos nerviosos presentes entre su médula espinal y sus brazos y piernas.

PRUEBAS DE FUNCIÓN PULMONAR
En el caso de que la enfermedad se encuentre en un estadío avanzado y sea grave, será importante comprobar si interfiere en la función respiratoria del paciente. Este realizará pruebas que miden la cantidad de aire que pueden contener sus pulmones, y la velocidad con que se expulsa. La prueba más importante será la espirometría. 


TRATAMIENTO CIFOSIS

El tratamiento va a depender de la causa del trastorno:

  • La cifosis congénita requiere una cirugía correctiva a temprana edad. 
  • La enfermedad de Scheuermann se trata con un corsé y fisioterapia.
  • Las facturas por compresión  a causa de la osteoporosis por lo general no se tratan si no presentan dolor ni problemas en el sistema nervioso. La osteoporosis tiene que ser tratada.
  • La cifosis causada por una infección o un tumor necesitará un tratamiento determinado dependiendo de cada caso, por lo general con medicamentos y cirugía.

Cuando la curva de la cifosis es muy grave, el procedimiento más común que se realiza es la llamada fusión espinal, en la cual se conectan dos o más vértebras afectadas de forma permanente. Se insertan fragmentos de hueso entre las vértebras y a continuación se ajustan las vértebras entre sí con alambres de metal, placas y tornillos.


En el vídeo se puede observar como se realiza una fusión espinal.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

ENFERMEDAD DE PAGET DEL SENO

La enfermedad de Paget de seno, también conocida como enfermedad de Paget de pezón,  es un tipo de cáncer poco común que afecta la piel del pezón y, por lo general, el círculo más oscuro de piel de su derredor el cual se llama areola y que exteriormente puede tener apariencia de eczema. La mayoría de las personas con enfermedad de Paget de seno tienen también uno o dos tumores en el interior del mismo seno. Estos tumores del seno son carcinomas ductales in situ o cáncer invasor de seno. La enfermedad de Paget mamaria afecta entre 1 y 4 de cada 100,000 mujeres, sobretodo mujeres entre los 50 a 6 años de edad, aunque también se presentan en hombres.
Las células cancerosas conocidas como células de Paget son un signo revelador de la enfermedad de Paget de seno. Estas células se encuentran en la epidermis de la piel del pezón y de la areola. Las células de Paget a menudo tienen una apariencia grande, redonda, al microscopio; se pueden encontrar como células aisladas o como grupos pequeños de células en el interior de la epidermis.


La enfermedad de Paget extramamaria (EMPD) tiene las mismas características histológicas que la enfermedad de Paget de seno pero distinta localización.

CAUSAS Y SÍNTOMAS ENFERMEDAD PAGET DEL SENO

CAUSAS
La enfermedad de Paget sel seno, es un tipo de cáncer de mama poco convencional que afecta representando entre el 1-3% de los casos diagnosticados. En ella, las células tumorales se concentran en el área pezonaria.

En cuanto a las causas, son aún en la actualidad motivos de disputa y controversia. Parece ser que la teoría más aceptada es que las células cancerosas procedentes del interior del seno se transportan vía conductos de leche hasta la areola y el pezón. Esta afirmación explicaría el fenómeno por el que los tumores en el interior y este tipo de patología, se manifiestan juntos.

Por otro lado, una segunda teoría es que las células del pezón y areola se convierten en células carcinógenas por sí mismas. Gracias a ello se explicaría el porqué algunas personas padecen enfermedad de Paget del seno sin tener un tumor interno. Además, confirmaría la independencia de manifestación entre los dos tipos de tumor mamario.

SÍNTOMAS
Los síntomas de la enfermedad de Paget del seno a menudo se confunden con los síntomas de algunas afecciones tópicas benignas, como pueden ser dermatitis o eccema. Este hecho dificulta su diagnóstico notablemente.

Los síntomas pueden ser los siguientes, evolucionando generalmente desde la parte central a la periferia del pezón:
  • Picazón, cosquilleo y enrojecimiento en pezón y/o areola
  • El pezón se muestra duro y grueso
  • La piel se presenta descamada, con costras o engrosada alrededor del pezón afectado
  • Pezón aplanado
  • Secreción, que puede ser amarillenta o incluso conteniendo sangre
Como ya se ha mencionado y debido a que los primeros síntomas pueden sugerir la presencia de una afectación en la piel no maligna, a la par que es una enfermedad poco común, lo más probable es que el diagnóstico inicial sea equívoco. Los afectados a menudo han tenido síntomas duran meses antes de recibir el tratamiento adecuado a su caso.

DIAGNÓSTICO ENFERMEDAD DE PAGET DEL SENO


Comenzaremos con la habitual exploración física de las mamas de la paciente. Si detectamos alguna lesión sospechosa en el pezón o la mama, procederemos a realizar una mamografía para buscar algún indicio de cáncer en ella.
Luego, una vez localizada, será de crucial importancia realizar una biopsia de la misma, para poder diagnosticar la enfermedad de Paget del seno. En el caso del pezón en concreto pueden realizarse cuatro tipos de biopsia:
  • Biopsia en cuña. En ella usaremos un bisturí para extraer una muestra de tejido con forma de cuña.
  • Biopsia exfoliativa. Emplearemos una placa de vidrio u otras posibles herramientas para raspar las células de la superficie de la lesión.
  • Biopsia de sacabocados. Quitaremos una parte de tejido en forma de disco con un instrumento circular que lo corte.
  • Biopsia por rasurado. Con una herramienta parecida a una hoja de afeitar, como una navaja, rasuraremos la capa superficial de la lesión.
Lo más habitual es que el paciente presente algún otro tumor en el interior del seno afectado. Por lo tanto, si en la mamografía observamos otra lesión, también solicitaremos una biopsia de ella. Otra prueba que nos ayudará a obtener datos sobre el caso es la resonancia magnética. Aquí tenemos un ejemplo:

TRATAMIENTO ENFERMEDAD DE PAGET DEL SENO

No todas las personas con esta patología requieren tratamiento, dentro de este grupo están:
  • Personas con exámenes de sangre levemente anormales.
  • Personas que no tengan ningún síntoma ni indicio de la enfermedad activa.
La enfermedad de Paget se trata cuando: 
  1. Están comprometidos ciertos huesos, como los que soportan peso.
  2. Los cambios óseos empeoran rápidamente.
  3. Hay deformidades óseas.
  4. Hay dolor o otros síntomas.
  5. El cráneo está afectado.
  6. Los niveles de calcio están elevados y causan síntomas.
El tratamiento farmacológico ayudar a prevenir la formación y la descomposición del hueso. Los medicamentos que se emplean para el tratamiento de esta son:
  • Bifosfonatos: se emplean en el primer momento para prevenir la remodelación ósea. Se puede administrar de forma oral o intravenosa.


  • Calcitonina: esta es una hormona involucrada en el metabolismos de los huesos. Se toma como un aerosol nasal o por vía intramuscular.